¿Qué provoca la contingencia ambiental en la CDMX?

Se ha vuelto innegable el impacto que las personas han tenido sobre el ambiente, para ello sólo hay que mirar por la ventana.

La actual contingencia ambiental vivida en la CDMX deberá ser un momento de reflexión sobre nuestros hábitos actuales como sociedad. Pero ¿Esto es algo nuevo?, ¿Es totalmente responsabilidad de la sociedad? Y la pregunta más importante ¿Se pudo haber evitado?

Intentaremos responder a estas importantes preguntas.

Situación

No salga a la calle, ni haga deporte, no vaya al colegio, cierre puertas y ventanas, si puede trabaje desde casa. Estas son las recomendaciones a la ciudadania expuestas por el actual gobierno de la ciudad.

Ampliemos el contexto, cada año, en temporada  de sequía y altas temperaturas, los habitantes de la capital mexicana deben hacerse responsables de su propia salud, el aire de Ciudad de México se vuelve tóxico, más de lo habitual. Sobre el valle se asienta la famosa «capa de nata espesa y de color café».

Mientras las alertas mundiales se activan cuando se superan los 25 micrómetros por metro cúbico de partículas Pm 2.5 de media durante 24 horas, la capital se encuentra en alrededor de 110 desde el fin de semana, de acuerdo al Centro de Ciencias de la Atmósfera.

Factores

Según la Secretaría de Medio Ambiente, el Índice de Calidad de Aire era «muy malo», con una puntuación superior a los 150. Pero ¿Esto fue provocado por las personas, incendios forestales (de acuerdo a la versión expresada por el gobierno capitalino) o simplemente a la mala suerte? Veamos ambas perspectivas.

Mala suerte

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales informó que desde inicios de mes se han reportado al menos 66 incendios en la capital y otros 130 en el Estado de México y sus alrededores.

Así mismo se vieron sumados factores ambientales que propiciaron un medio inusual, entre ellos se encuentran:

  • Temperaturas por encima del promedio
  • Bajo nivel de precipitaciones y prolongada sequía
  • Mayor radiación solar
  • Un sistema de altas presión que evita la dispersión de contaminantes.

Por si fuera poco a estos factores se suma una cuestión geográfica. «En la Ciudad de México vivimos en una cuenca rodeada de montañas, que es una especie de olla. Si a esto se suma que estamos a una altura considerable, se explica también por qué históricamente ha sido un lugar donde la contaminación queda atrapada» comento Bernardo Bolaños, profesor de Derecho Ambiental de la Universidad Autónoma Metropolitana para BBC Mundo.

Mala gestión

A pesar de todos los factores incontrolables que provocaron este inusual efecto, siempre es mejor aceptar la responsabilidad sobre los actos que realizan las personas.

«Cada año llegamos al mismo punto. Cada año por estas fechas me entrevistan y cuando pasan las contingencias, ya nadie se acuerda de nosotros», comentó Carlos Falcón para El Pais.

Respecto a la situación de los incendios, si bien estos no pueden evitarse al 100% es responsabilidad de las instituciones de gobierno realizar la planificación necesaria para actuar de mejor manera en caso de presentarse situaciones de contingencia ambiental.

¿Qué responsabilidad tienen las personas en todo esto?

El actuar social responde a viejas practicas que en la actualidad no benefician y afectan al ambiente, parte de este actuar podemos mencionar que en algunos casos los agricultores deciden por estas fechas quemar sus tierras para enriquecer la tierra, sin control o supervisión.

Para continuar podemos mencionar que actualmente hay más autos en circulación en la ciudad que el pasado año, alrededor de 200,000 autos se sumaron a los que circulan diario por la ciudad.

Nuevas no tan malas

Pese a lo alarmante de la situación la CDMX no es una de las ciudades más contaminada del mundo.

Ni siquiera está ya entre las más 15 contaminadas del América Latina. Pero ha habido tanto esfuerzo por controlar la contaminación que resulta escandaloso que tengamos algunos días esta contingencia.

¿Todo esto puede mejorar? Sigue en Living Magazine te recomendamos ¿Quién tiene buenas noticias?

Fuentes: BBC Mundo, El País