Empresas con filosofía LEAN

Hacer más con menos

¿Es usted el responsable de capitanear su empresa? ¿Le gustaría saber como gestionar de manera eficaz su negocio?

Una organización lean se basa en una forma simple de dirigir un negocio. Esta filosofía o sistema nació en los años ochenta para hacer frente a los costos innecesarios y excesivos que surgen de manera inevitable en una producción.

¿Su objetivo? realizar los procesos más eficaces para desechar el desperdicio de la empresa en cuestión. Es decir, se enfoca en eliminar todos los recursos que no sean realmente necesarios en su compañía o proyecto. Este sistema prioriza a el cliente o dicho de otra manera, el cliente es la razón de ser de estas empresas por lo que una mayor eficiencia no debe ir en detrimento de la satisfacción del mismo.

 

Claves de una organización Lean

  1. Un sistema de gestión robusto, que engloba a todas las áreas de la empresa y a todos sus miembros.
  2. Está focalizado en la satisfacción total del cliente, dentro de un entorno de trabajo en equipo y con una mano de obra disciplinada y organizada.
  3. Para mejorar un entorno de evolución y progreso la calidad tiende a fabricarse, no a controlarse
  4. Es cómodo de incorporar de implantar ya que no necesita de grandes inversiones ni software sofisticado.
  5. Se presentan soluciones personalizadas, incluyendo herramientas  para reducir el transporte interno como externo.
  6. Eliminación de los inventarios que no sean útiles, y de las (molestas) esperas.
  7. Mejoras en la productividad de entre el 30 y el 50% e incluso mayores en algunos casos.

¿Por qué debería aplicar la Organización Lean su empresa?

Hoy, tanto la competitividad como la eficiencia son dos conceptos fundamentales en las empresas de todo el mundo. El uso de la filosofía Lean servirá para poder trabajar con grandes resultados y  objetivos, que hagan referencia con los costes, calidades y los niveles de entrega.

Significado

La palabra Lean es  inglesa y  se puede traducir como “magro” o “esbelto” y aplicado a un sistema productivo “que elimina lo superfluo”. Si lo aplicamos al mercado productivo se traduce como “ágil”, “flexible” es decir la capacidad que tiene de adpatarse a las necesidades del cliente.

 En definitiva,busca la mejora continua,optimizando todos los procesos y eliminado las operaciones que no aportan valor a la producción final. Este sistema de producción supone el camino hacia la excelencia para las empresas e implica el trabajo en equipo y la participación de todos en la búsqueda de soluciones sobre el terreno.  Una filosofía que lleva hacia la mejora continua a toda la organización a través de la focalización en las necesidades de los clientes, potenciando las aptitudes de los trabajadores y la mejora de los procesos.

El principal objetivo es la eliminación de los “desperdicios” con el fin de ofrecer al cliente la mejor de las calidades con un servicio y unos plazos de entrega con el menor coste posible. De esta forma, el Lean Manufacturing se basa en estos tres pilares:

  • La eliminación de todo tipo de desperdicio
  • La mejora continua de la productividad y calidad
  • Implicación del personal y respeto al trabajador

 

Lean Manufacturing está compuesto de una serie de herramientas que tienen como único fin la eliminación o reducción de los mentados desperdicios.

gr 1

Sin embargo, es preciso advertir de un error muy común. Y es que, en muchas ocasiones, nos encontramos con organizaciones que intentan optimizar procesos aumentando la productividad sin cuestionarse anteriormente si existen alguno de los desperdicios anteriormente citados.

De ser así, estaríamos dedicando tiempo y esfuerzo muy valioso en optimizar algo que sigue sin aportar valor, es decir, en alimentar un desperdicio. Por ello, es vital que si perseguimos la eficiencia, centremos nuestros esfuerzos en enriquecer todo aquello que verdaderamente aporte valor.

gr 2

Asimismo, seguidamente mencionaremos algunas de las herramientas más potentes y que, tras nuestra experiencia, dan mejores resultados. El SMED, por ejemplo, es una metodología que tiene como objetivo reducir los tiempos de cambio (desperdicio del tiempo de espera) para hacer de la producción un proceso más flexible.

En los últimos años, los clientes se han vuelto más exigentes. Tanto es así, que hoy piden a las empresas una mayor calidad y gama de productos en cantidades más pequeñas. De esta manera, la pelota está en nuestro tejado, pues somos las empresas las que corremos en este momento con el riesgo que suponen los stocks.

Esto obliga a los productores a afinar más. Pues bien, a pesar de no eliminar este hecho, el SMED ayuda a mejorar la productividad y el lead time. Y es que en nuestra experiencia hemos llegado a encontrar empresas que ha reducido hasta en un 70% los tiempos de cambio, permitiendo a nuestro cliente reducir el tamaño del lote, haciéndose más flexible, mejorando el servicio y, sobre todo, reduciendo sus stocks.

Por otra parte, los inventarios también es otro de los grandes “desperdicios”. En un sistema en el que el flujo es continuo desde la materia prima hasta el producto final que va directamente al cliente, el inventario es desperdicio. Siguiendo la idea del Just In Time (Justo a Tiempo) es producir un artículo en el que es necesario para ser vendido o empleado por la siguiente estación de trabajo. Aunque irremediables, en algunos casos es un buen ejercicio cuestionar cada uno de los stocks que existen en nuestra planta. De esta manera, por medio de una planificación más elaborada y precisa podemos reducir estos stocks a través de sistemas como los KANBAN. Estos son muy empleados en el mundo de la automoción. Son sistemas sencillos y eficaces para tensar el flujo interno de materiales en la planta haciendo que fabriquemos solo lo que nuestro cliente interno demanda, en la cantidad que se demanda y en el momento en que se demanda.

empresa_lean

Otra herramienta importante y muy útil es el TPM o Mantenimiento Productivo Total. Esta sirve para eliminar las ineficiencias que pueden generar los sistemas de mantenimiento poco eficiente. A pesar de ser algo compleja, el TPM trata de implicar a toda la empresa las tareas de mantenimiento que comienzan desde la propia máquina o línea, pues el buen uso del trabajador será crucial. Con ello el operario conseguirá producir más evitando averías (desperdicio de tiempo de espera) y produciendo menos fallos que implican retrabajos (desperdicios tipo defecto). Aplicando esta metodología a nuestros clientes, hemos conseguido ahorros de millones de euros mediante la reducción de averías y ahorro en gasto corriente.

Asimismo, cabe destacar la existencia de más herramientas como 5s, Producción Nivelada, Poka-Joke, Indicador visual, Control de Proceso (Jidoka)…, que trataremos en los próximo post. Con todo ello, el mejor de los consejos es aplicar a su empresa la filosofía del Lean Manufacturing reduciendo los desperdicios existentes en su organización.

La mejora de la productividad y la calidad
Por último hablaremos del ‘Kaizen’ o mejora continua. Es otro de los grandes trabajadores con el objetivo de optimizar los resultados de los indicadores del proceso. Para ello, todo el equipo ha de tener conciencia de ello. El Kaizen lleva a las empresas a seguir siendo competitivas estando siempre en una evolución continua.

Implicación del personal y respeto al trabajador
Otro de los aspectos fundamentales de la filosofía Lean. Empatizar con los trabajadores e invitarles a formar parte del cambio suele dar fantásticos resultados para conseguir nuestros objetivos.

A través de ello conseguiremos implicar al personal en la evolución y, en el mejor de los casos, la aportación de ideas que podríamos implantar en nuestras organizaciones. De esta manera, lejos de desperdiciar las proposiciones de cualquier trabajador, la filosofía Lean implica relegar las políticas de mandos y relaciones jerárquicas por relaciones basadas en el liderazgo y el trabajo en equipo.

  • Porque una mayor eficiencia en su empresa redundará a mediano y largo plazo en una mayor rentabilidad.
  • Por la conciencia ecológica o responsabilidad social  que tenga su empresa. Si ésta reduce el desperdicio, baja sus gastos de electricidad, gas y agua a través de mejores procesos, esto incidirá de manera positiva en el medio ambiente.
  • Históricamente este tipo de administración ha sido implementada en empresas manufactureras, pero esto no significa que una empresa de servicios o de otro tipo no pueda incorporar este concepto.

¿Cuál es el proceso de la organización lean?

  • Identificar aquellas cosas que son de valor para la empresa.
  • Evaluar honestamente el trabajo que se realiza en la empresa. Las empresas, especialmente las pyme, tienden a ser reacias al cambio. Sí, el cambio puede ser algo duro de enfrentar pero, a la larga, será en el beneficio de los intereses tanto de los consumidores, como de la empresa.
  • Detectar cuál es la forma usual de hacer las cosas en la empresa y determinar qué puede ser reducido e incluso eliminado sin perjudicar al cliente.
  • Analizar todos los procesos ejecutados en la empresa y eliminar todo aquello que no añada valor para que el trabajo sea más eficaz.
  • Análisis del personal laboral ¿Todos los empleados internos son necesarios? ¿Se puede contratar más personal laboral ahorrando? ¿Todos y cada uno de los trabajadores representan un activo para la empresa, o algunos de ellos son más bien una carga?
  • Dar a los empleados crédito por su trabajo. Esto se logra a través del conocimiento de lo que hacen. Se sorprendería de saber cuántos empresarios no saben a qué dedican su tiempo algunos de sus empleados.
  • Los empresarios no tienen porqué saberlo todo, pueden aprender de sus subalternos, y estos se motivarán al poder participar en el devenir de la empresa. Incluso, muchos de ellos estarían dispuestos a ampliar su participación en la empresa, lo cual podría hacer todo más eficiente.

 

Las crisis agudizan el ingenio y éstas herramientas son muy útiles para enfrentar las consecuencias de estos tiempos complicados,en los que la reducción del gasto será una posibilidad adecuada en cuenta siempre.

Es fundamental considerar que las empresas están formadas por personas cambiantes y los negocios se sitúa en mercados volubles en el que dichas persona están involucradas. No hay que olvidarse que una vez, que establezcamos una manera de realizar cualquier producción, ésta sea igual para siempre.

fuente: improven.com

EL TRABAJO MAL HECHO NO TIENE FUTURO. EL TRABAJO BIEN HECHO NO TIENE FRONTERAS.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.